¿En qué piensa Usted, cuando se imagina la ciudad del futuro?

Quizás en una ciudad sin automóviles, sin contaminación, sin ruido y operada con energía solar o eólica. Pareciera una utopía pero en el 2016, es decir el próximo año, en medio del desierto y a pocas millas de la ciudad de Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos, se levantará “Masdar City” una ciudad del futuro donde la energía eléctrica provendrá del sol y el viento, donde no habrá automóviles ni contaminación, pero que si constará de un revolucionario sistema de transporte que consiste de vagones para cuatro personas, sin conductor, que circularán por toda la ciudad sobre rieles magnéticos. 

¿Le parece increíble? Pues Masdar City es solo una de las numerosas ciudades “del futuro” que ya están en construcción y que tienen como punto común, la eliminación del automóvil. Y es que nadie sabe verdaderamente que nos depara el futuro, pero la realidad hoy es que nuestras ciudades están atestadas de gente, el tránsito nos roba horas de vida, la contaminación nos ahoga, la comunicación es deficiente, el ruido es insoportable y por ende, la calidad de vida de todos es bastante mediocre. 

Doral, por supuesto no escapa a esta realidad. Siendo una ciudad pequeña pero con un crecimiento extraordinario, está sometida a las consecuencias, buenas y malas, de ese crecimiento.

Bonanza económica, éxito empresarial, desarrollos inmobiliarios, entre otros, serían para algunos las consecuencia buenas. Agotamiento de recursos, apagones, contaminación, colapso comunicacional y tránsito vehicular, son para muchos algunas de las malas. Sin embargo, pareciera que los doralinos están de acuerdo en que el congestionamiento de autos es la “más mala”. No pasa un día sin que nos quejemos de las largas colas de vehículos en la ciudad. A veces nos toma horas hacer un par de diligencias y eso complica la vida de cualquier mortal.

 ¿Qué se va a hacer con el tránsito automotriz de Doral? Tenemos años escuchando propuestas y promesas pero el asunto empeora día a día. Y es lógico que empeore, porque también día a día abren más negocios en Doral y construyen más viviendas. Es que Doral tiene un no sé qué….que nos encanta.

 ¿Entonces, cual es el futuro de Doral? Hoy por hoy en el mundo hay básicamente dos modelos de empresas tecnológicas para diseño de las ciudades del futuro: las que construyen nuevas ciudades desde cero como Masdar City y las que apuestan por dotar de inteligencia a las ciudades ya existentes. Los dos modelos reconocen como imprescindible la optimización del transporte público en las ciudades del futuro. Incluso algunos estipulan la eliminación total del automóvil. 

Imaginemos a Doral en el futuro 

Lindos parques, como el JC Bermúdez, ohh perdón, el Doral Central Park, sin ruidos de motocicletas ni humo de automóvil que nos asfixien cuando caminamos o trotamos. Viviendas inteligentes que usan paneles solares y en consecuencias no más abusos de la FPL. Visitas a Publix o Sedanos en santa santa paz, porque viajaremos en vagones eléctricos que nos evitaran pelearnos con nuestros semejantes por un parqueo en fechas señaladas como Navidad o Acción de Gracias.

Volveremos a escuchar los pajaritos al amanecer, porque el ruido de la moto del vecino no existirá más. No tendremos qué, por tercera vez en una semana, volver a colocar la hora en los relojes digitales de la casa, porque gracias a la energía eólica no habrá más apagones. No se nos caerá más el cabello por el agua con demasiados químicos, como cloro, porque el agua será desalinizada.

Ya no habrá excusa para que su marido (o esposa) se le pierda, dizque en la ciudad, los celulares en Doral se escucharán perfectamente bien y no se caerán más las llamadas, porque la ciudad tendrá sensores, fibra óptica y líneas de comunicación en todos los rincones de todos los edificios y vivienda, es decir, será una ciudad ubicua… A un costo de 22 billones de petrodólares, Masdar City va a estar lista el próximo año. Claro, en Doral no tenemos (ni con la ayuda de Trump ni con los millones del Alcalde) ese tipo de dinero PERO con lo que tenemos si podríamos ir ejecutando un plan serio para que en un futuro cercano no tengamos que seguir padeciendo los rigores del tráfico doralino que ya debería ser cosa del pasado y no del futuro.

Por Lourdes Ubieta